Un deseo de navidad.

Queridos reyes magos.
 lo primero que hago cuando me levanto es ir al comedor donde mi hermano Javier ha hecho una miniatura de la ciudad de Belén sobre dos mesas y siempre os veo allí,  montados en vuestros camellos,  aunque cada vez os acercáis más al nacimiento. A mi madre no le gustó nada la idea de que cogiera musgo del pantano y otras hierbas y las plantara ahí porque dice que esa mierda seguro que atraerá a los bichos,  pero se la veía entretenida cortando pequeños trozos de cartón con los que después hizo casitas. Por detrás de ellas mi padre ha tirado un cable de luces pequeñas de todos los colores,  compradas en un bazar chino,  y las ha puesto en sus ventanas. Cuando las enchufa están todas intermitentes. Mi abuelo, que me enseñó a cantar una canción muy alegre,  que creo que se titula a las barricadas, o algo así,  se ríe diciendo que todo el pueblo parece una gran casa de putas. A mí me dejaron tirar spray blanco por encima como si siempre hubiera nieve pero nadie me ha explicado por qué no puedo poner mi R2 P2 sobre una cuna que el novio de mi hermana Elizabeth ha hecho con palillos de dientes Mi hermano Nino está deseando que pasen estas fiestas,  y no es por el consumismo y todo eso,  que dice mi hermana Silvia, sino  porque Javier le ha quitado todos sus droides. Mii abuela sí que no recuperará el papel de alumino que hemos usado porque con él hemos hecho un río grande que cruza todo el pueblo.
Aunque dice mi hermana Mari Carmen que estudia,  Ingeniería en Grecia,  que somos burros,  que Belén no tiene río. Con todo lo que se queja mi hermano Nino él sido el encargado de hacer el portal con una caja de zapatos y todas las pinturas que tenía en sus juegos de rol. Se ve muy chula,  con ladrillos,  ventanas,  columnas... Aunque a mi hermana Silvia no le gusten estos días ella ha sido la que recortó una estrella de una caja de turrones y la ha puesto sobre el nacimiento junto a un Superman en pequeñito que me salió dentro de un huevo kinder y hace de ángel Gabriel. Bueno,  se me ha ido la perola y no sé que más deciros. ¡ Ah, sí! Me gustaría que no pasaran nunca estos días donde estamos todos reunidos,  cantando y riendo... Y otra cosa:  que mi abuela deje de hacer tanta comida felices fiestas.
Carlitos

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